LA HISTORIA DEL SIDECAR

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para nosotros la historia es importante, y es que nuestro sidecar es una réplica restaurada de la BMW R-71 del año 1963. Se trata de una moto de la marca rusa Ural, que perteneció a los tiempos de la guerra fría entre Rusia y Estados Unidos.

 

El origen del sidecar tiene mucha controversia, pero lo que es seguro es que fue a finales del siglo XIX. A pesar de ello, su verdadero auge no se dio hasta los años 30, durante la Segunda Guerra Mundial.

 

 

 

 

 

 

 

Con el desarrollo de las grandes marcas automovilísticas como BMW, Zündapp, Ural, Molotov… los materiales y la usabilidad se fueron perfeccionando, tanto que comenzaron a usarse como alternativa a los automóviles para el transporte humano durante la guerra, sobretodo en la policía y en el ejército.

 

Con la popularización de la motocicleta y el favorecimiento de la legislación de la época para permitir el transporte de hasta cuatro personas, el sidecar se instauró como herramienta indispensable para las familias de la época.

 

 

 

 

 

 

 

 

El sidecar ha sido también un símbolo imprescindible para personajes de ficción como Batman y Robin, Indiana Jones, Harry Potter o películas como James Bond o Amanece que no es poco.

 

Hoy en día son pocos los sidecars que pueden verse por las carreteras, siendo un símbolo de nostalgia y  un objeto de deseo para los amantes de las motocicletas.